Curiosamente cuando las palabras de aquel profesor de mi hijo Antonio se pronunciaron hace cuatro años, no pude rebatirlas, se suponia que su larga trayectoria como especialista en casos de autismo le avalaban y no tendria yo argumentos para demostrar que no era cierto lo que afirmaba, asi que se quedo grabadas en mi memoria de que mi hijo era un autista y esto no se podia modificar con el tiempo por mucho que me empeñe.
Quise asimilar estas palabras pero no pude, solo se quedaron almacenadas en un rincon de mi memoria para que pudiese dar salida , me negaba que esta afirmacion se pudiese apoderar de su trayectoria en su camino, asi que desee y desee que sus sintomas de su autismo se aminora con el tiempo.
Cierto que ya mi peque contaba con una base fundamental, es su nivel de inteligencia y de memoria, lo cual me daba pie de apretar el acelerador para que sus carencias de entonces fueran cubiertas y despertadas en un futuro, de este modo me empeñe a que tuviera habla , para luego que estas emisiones de sonido fueran coherentes e intencionadas, la curiosidad del mundo que le rodea provoco un salto para que sus preguntas fueran eternas y su adquisicion de conocimientos fue imparable, pero al mismo tiempo que yo sonreia por conseguir lo que mas anhelaba, quise ser mas ambiciosa, el nuevo reto es conseguir que aprenda ser empatico, no solo en textos y literatura, sino tambien en lo cotidiano, con las personas que le rodean en su vida, y hoy he visto un indicio que me dice que lo va a conseguir, cuando quiso ayudarme en un apuro, le exprese mis sentimientos y expectativas sobre la carencia de dinero, y fue mi sorpresa cuando se ofrecio a dar todo el dinero suyo de la hucha para que estos momentos no pase tristezas ni penurias, su gratitud espontanea y sincera me llega hasta el alma, supe que habia conectado con mi estado animico, y no solo eso, puso remedio dentro de sus posibilidades.
Aun tengo las frases de este profesor especialista en este rincon de mi memoria, pero vislumbro que pronto dejara mi memoria, que se marchara y no volvera jamas, y ante el temor que tengo de que todo lo vivido en esos años de infierno se conviertan en sueños, deseo plasmarlo aqui, para entender que la vida es como un carrusel, que lo importante es el trabajo y la fe, que todos podemos hacer nuestro propio destino y que jamas nadie debe aventurarse a afirmar el destino de una vida entera por recorrer.