AQUELLOS VERANOS
Ella introdujo la costumbre que antes de ir a kiosco pasar por la confiteria, comprar cada uno el dulce que mas nos gustase para saborearlo en en interior del habitaculo aun cerrado, siempre comprabamos el mismo, con tantos dias de verano, y jamas se me ocurrio de variar, quizas porque me encantaba.
Una vez que ya hemos consumado el acto, procediamos abrir el kiosco, para luego limpiar con bayeta los lugares que usan el publico, como el sonido de los pajaros aun seguian sobre nuestras cabezas, nos daba idea que aun quedaba un rato por aparecer alguien en la plaza, por lo que mi hermana me obligaba a ir a por una fotonovela en una tiendecita mortecina y pequeña cerca de la plaza, ademas alquilaba las fotonovelas por dias, por lo que iba con mis pesetillas para coger la fotonovela que aun no he leido, habia cientos, pero me llamaba mas la atencion aquellas que eran de color, aunque en verdad, pocas habia, por lo que las de blanco y negro eran mas demandadas por su alto contenido erotico encubierto, no se veia nada, pero dejaba que el lector lo imaginase todo.Una vez vuelta con mi novela, se la leia en voz alta, por lo visto, le encantaba que le pusiese la entonacion adecuada para cada personaje , y ella se limitaba a mirar las fotos embelesada, yo hacia el esfuerzo de leer durante una hora, llegando a ranquear el final, pero con la emocion del desenlace me daba un plus.
Es terminando cuando venia la clientela, eso nos ponia mala cara, porque nos dejaba sin saber que ocurria, pero entre golosinas y polos de hielo, nos dejaba terminar el emocionante encuentro entre los dos protagonistas. Pronto la noche encima, y los niños acercandose nos daba entender que estabamos en plena faena, para luego tener un respiro sobre las diez y cuarto, cuando flojea la venta, y es precisamente cuando mi hermana echa el vuelo, dejandome sola, por supuesto antes de irse voy al bar cercano hacer pipi, no querria que me diese unas enormes ganas cuando estuviese sola.
Aunque no ocurre nada anormal en estos dias, a veces los niños mas gamberretes me da por culo, mofandose e intentando coger algun producto, cosa que a veces me entran panico de ansiedad, y rogando que vuelva mi hermana pronto, seguramente esta con sus amigos en algun lugar divertido, y yo sola sin saber como echar a estos niños, menos mal que algun mayor se acerca para poner orden , pero en cuanto se va, vuelta a empezar.
Es cuando llega la hora de cerrar, cuando aparece ella, me pongo a gritar porque lo he pasado mal, pero no sirvio nunca, al dia siguiente haciamos la misma rutina, incluido su salida con sus amigos, prometiendo que volveria pronto y que estaba cerca.
Por cierto fue en aquella epoca cuando me aficcione al futbol, me tragaba los mundiales, eurocopas en el bar de la peña, de pie, rodeada de hombres viendo la pantalla embobada, no me daba cuenta del tiempo, mi hermana se enfadaba, pero yo lo justificaba que el futbol terminaba antes que la gente llegase a la plaza, cosa que ella no hace, que se va , cuando la gente esta en ella, por lo que me parecia con el tiempo, un trato justo, mi salida de metro por dos de prision durante un par de horas.