Hace unos meses , con motivo de la gala de deporte anual de la modalidad deportiva LUCHA, me invitaron a mis hijos y a mi para tal motivo, no me extraño en absoluto porque era el primer año de inscripcion en este deporte y era una manera de celebrar su clausura un año mas con los alumnos de este año, por supuesto que llegue a tiempo para tomar asiento en las primeras butacas y animaba a mis hijos que habia despues un espectaculo de magia que era fantastico, pero al principio tocaba la entrega de premios y pase de videos de todo lo acontecido hasta la fecha.
El hecho de apuntar a mis hijos a este deporte fue con el animo de que ellos estuvieran todas las tardes haciendo deporte, por su integracion con el grupo, y por supuesto que aprenda las tecnicas de lucha elementales para que el dia de mañana sepan utilizarlas cuando sea preciso.
El año resulto dificil porque ellos le cuestan seguir las normas o reglas de grupo, y encima no tienen paciencia para guardar turno, o para no salirse del tatami cuando empieza la clase, o sea, que mas de una vez oia las monitoras quejarse de su poca colaboracion o lo dificil que es que sigan el ritmo normal de clase, yo en estos casos me quedaba a su lado para controlar sus conductas e inducirles al emocionante juego del turno de espera o prestar mas atencion a lo que decia las monitoras,
Asi, dia tras dia, sin fallar ni un solo dia de clase me empeñaba a que ellos se tomaran el deporte con ilusion , como premio, como una recompesa, como algo tan irrenunciable como ir al cole por las mañanas.Eso si, esto provocaba en mi, un ejercicio duro en mi corazon porque los niños son tan sinceros y hablan tan clarito sin tener en cuenta las formalidades o el decoro, que veia como estos niños trataban a mis hijos, que quejas tenian de ellos, y sus calificativos mas insospechados en boquitas tan pequeñas, pero ante esto me callaba intentaba explicarles que eran asi, y que tuvieran paciencia para conocerles, mucho les pedia, pero algunos pillaban mi mensaje otros no.
Las monitoras veian mi esfuerzo para que mis hijos estuvieran mas integrados y como me lo tomaba todo en serio para que sus necesidades especiales fueran suplidas en todos los ambitos , en este caso el deporte.
Volviendo al dia de la gala, cuando llego el turno la entrega de premios, me dio el palpito que quizas la insistencia de que asistiera a la gala, puede ser debido, a lo mejor, a que mis hijos estuvieran dentro de los premiados, pero no imaginaba en que modalidad, sabiendo que ellos no han participado con mucha ilusion en este deporte impuesto por mi, todo se aclaro cuando anuncio al premio de la integracion, y es cuando mencionaron a mis hijos, me puse nerviosa porque mis hijos iban a quedar expuestos al publico presente y grabados por camaras de television municipal y esto suponia que me diese un ataque de verguenza por ver a mis hijos actuar como son tal cual, ellos subieron al escenario encantados , como viendo normal que subieran como otros tantos niños, por supuesto nunca entenderan el motivo del premio, pero yo alli sentada consciente de que todos me miraban , no pude evitarlo y las lagrimas brotaron, como si de pronto entendiese que el premio me lo daba a mi por mi empeño a su integracion, es como si me diese cuenta de las necesidades reales de mis hijos para ser atendidos en el caminar de su vida, tendria que acompañarlos en cada nueva etapa de su vida, en estar cerca para que su integracion sea efectiva, en la dependencia que tiene para poder realizar unos actos sin supervision, es como si me hubiese dado una bofetada para caer en una realidad que tenia tamizada, y mi llanto se volvio incontrolable.
Mientras en mis hijos veia que disfrutaban de su momento de entrega de copa y diploma, uno de ellos con sus esterotipias de saltos y gritos de alegrias, y el otro mas atento a lo que le rodeaba tomo el microfono del presentador para realizar algunas palabras, lo curioso es que tiene disfasia y su lenguaje aun no es muy bien estructurado, pero no solto ningun discurso, creia que si iba a decir cosas sin sentido para el oido de los presentes, solo dijo ehhhhh ehhhhhhhhhhh mama te quiero.
Alli me rendi ante la evidencia de que no solo las personas que me rodean vean mi esfuerzo para ellos, sino ellos, mis hijos los que mas me importa en este mundo, tambien reconocieron mi empeño en verlos reir , crecer felices y disfrutar del amor que derrame desde el momento que los conoci,
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