Cuando salimos de la catequesis habia un remolino de gente en la puerta, no entendia nada hasta que me dijeron que era el dia de entrega de ropa para las personas mas necesitadas, por ello, hacian cola en la puerta de la iglesia esperando su turno, comprobe que habia muchas familias que estaban necesitadas, y realmente no tenian otra opcion que acudir para el reparto de prendas en las mejores posiciones para llevarse de la talla que necesitan para todos los peques de la casa, yo estaba en este lapsus mental de comprobar como el pueblo respira pobreza y miseria cuando me di cuenta que me faltaba uno de mis peques.
Inmediatamente , sente al hermano en una silla de la entrada para advertirle que no se moviera mientras mama buscaba a su hermano, vole hasta la sala donde me encontraba antes con la catequista y no estaba, baje los escalones brincando hasta recorrer las otras salas y tampoco estaba, pregunte a la coordinadora de la entrada por si acaso hubiese visto a mi hijo, y no fue la respuesta que encontre, a partir de aqui me puse muy pero que muy nerviosa. Sali a la puerta con mi hijo de la mano y le dije vamos a correr en busca de tu hermano, y lo arrastre por las calles volando en busca del coche albergando la esperanza de que estuviese alli esperando, pero no fue asi. Empece a no pensar con tranquilidad, se apoderaba los nervios, no sabia que ocurria, jamas mi hijos se habia alejado de mi nunca, sin mi permiso, es como si algo grave hubiese ocurrido, entonces volvi al mismo sitio con el coche, empece a preguntar a todsos por mi hijo, y no habia ninguno que pudiese decirme algo, empezo a brotar lagrimas en mis ojos, algo que no queria que ocurriese porque tenia que estar en estos momentos fria para pensar con claridad y no dejarme llevar por las emociones, mientras me debatia en mi fuero interno todo esto note que me alejaba de la realidad, que me sumergia en un mar de malos presentimientos y mi ansiedad y congoja ya era totalmente desbordantes, necesitaba ayuda, necesitaba ver a mi hijo, queria verlo para darle una buena tunda de azotes por lo mal que lo estaba pasando, pero a medida que pasaba los minutos este pensamiento fue sustituyendo por el dolor inmeso de no poder encontrarlo, o de tener un accidente grave y no podia evitarlo, me imaginaba que el tuviese solo y desorientado por completo y no estaba alli para ayudarle.
Es cuando decidi dejar al hermano en la casa para no arrastrarlo en mis carreras por las calles del centro de la ciudad, me sorprendi dentro del coche no solo llorar a lagrima viva sino a decir barbaridades por el trayecto, tanto es asi que mi hijo se asusto y empezo a llorar, reflexione sobre como estaba exteririzando mi pena y comprendi que no me diferenciaba en nada en las situaciones que vivi cuando algun familiar lloraba a su difunto , tanto en la entonacion , como las frases como las lagrimas derramadas descontroladas. Procure no abrir mas la boca en el trayecto e intente calmar a mi hijo, cuando lo deje en la casa mi cara era todo un poema, mi marido supo que algo grave ocurria y le rogue que saliera en busca de su hijo, porque yo ya estaba enloquecida, no dejaba de llorar y decir frases inconexas, la gente que me miraba sabia que algo grave ocurria , y empezaba a preguntar mas que ayudar.
A los cinco minutos de marchar, decidi que no era capaz de esperar alli las noticias, y convenci al hermano mayor para que cuidase a su hermanito, yo mientras iria a recorrer todas laas calles hasta encontrar a mi hijo, estaba atardeciendo y esto me ponia mas nerviosa, jamas soportaria la idea de que llegase la noche sin ver a mi hijo dentro de mi casa. Cuando cogi las llaves y el movil sono el timbre de la puerta, me quede paralizada, me vino en la mente lo peor, quizas mi hijo ha tenido un atropello y viene a comunicarme, o quizas alguna persona me lo traiga porque lo ha reconocido, estaba tan paralizada que hasta que no se dio otro timbrazo no reaccione, abri la puerta y alli estaba mi hijo, no lloraba, ni se quejaba de nada, solo emitio una sonrisa, me arrodille hasta su altura y lo abrace como si hubiese transcurrido una eternidad, cuando reallmente solo habia pasado veinte minutos .
La idea de darle unos azotes desaparecio, cuando el intentaba darme con su lenguaje disfasico su osadia hasta llegar a la casa, solo me quede que estaba lejos, y que habia muchos coches que evitar, lo relataba con muchos detalles, pero a su manera, por lo tanto no me enteraba de nada, procuraba ser paciente con su explicacion y dejar que cuente todo lo retenido, y por fin empezo a llorar, llorar porque se sintio abandonado en estos minutos, me buscaba y no me encontraba y me señalaba con su dedito culpandome de estar en la casa mientras el deambulaba solo con todos los coches que se ha cruzado, le abrace y le dije que yo tambien le buscaba, que estaba muy preocupada, pero no le convenci de que estaba en la casa para que su padre fuese a buscarlo, no me perdono, es como si le hubiese fallado.
Ironias de la vida, yo estaba al borde de un colaspso emocional, y resulta que un enano me acusa de abandono, porque me ha visto en la casa esperando, menos mal que el padre cuando regreso lo intento explicar otra vez la secuencia de la historia, y es alli cuando me dio un abrazo como si con este gesto hubiese decidido perdonarme por no haberle hallado cuando mas lo necesitaba.
Y yo , me vi al rato mas tranquila pero con un dolor de cabeza increible, y mi rabia frustrada porque no tenia a nadie sobre que descargar este mal trago, quizas con los minutos comprendi que ya me habia autocastigado a mi misma por no vigilar mejor a mi hijo, y mi frustracion y rabia la descargue sobre mi al comprender que aun no son tan autonomos como yo pense, no son responsables de sus actos aun, que tendria que dar un pasito hacia atras en cuanto a sus expectativas y no culparme por poner el liston tan alto sobre sus vidas.
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